|
Alcaraz pretende recuperar esta artesanía, tanto desde el Ayuntamiento a través de la Agencia de Desarrollo Local, y de la Universidad Popular como desde la Asociación Alcutur tratan de promocionar y de difundir la misma. Actualmente existe un taller de alfombras el cual realiza trabajos por encargo, utilizando las mismas técnicas, colores y dibujos que hace siete siglos.
TÉCNICAS DE PRODUCCIÓN Y MATERIALES EMPLEADOS
Uno de los aspectos más importantes en el estudio de las alfombras es el conocimiento de las técnicas utilizadas en su fabricación. Para una clasificación cronológica y una precisa identificación geográfica de los talleres donde se realizaron las alfombras, es indispensables el conocimiento de las técnicas de ejecución y de los materiales empleados ya que su utilización suele ser constante aunque se cambien los motivos decorativos.
El material más utilizado en las alfombras españolas es la lana de oveja y, en menor cantidad el pelo de cabra. A partir del siglo XVIII se utiliza el lino y el yute para la confección de la urdimbre y de las trama. La seda sólo se utiliza en contadas ocasiones, en ejemplares de lujo y mezclada con lana.
Para teñir la lana se utilizaban colorantes naturales, con fórmulas conocidas solamente por los maestros tintoreros y a partir de productos elaborados con materias vegetales o de animales. El efecto de los colorantes dependía, en gran manera, de la calidad y cantidad de las aguas, a las que se atribuía muchas veces el brillo y la intensidad de los colores.
ALCARAZ
Sin lugar a dudas, los talleres que más prestigio alcanzaron en la fabricación de alfombras española fueron los de Alcaraz, en la provincia de Albacete. Se desconoce el comienzo de la actividad alfombrera de esta ciudad, aunque es de suponer que se iniciaría, como en el resto de los centros de la comarca, al amparo de los talleres de Chinchilla.
Las primeras noticias documentales que se conocen sobre la ejecución de alfombras en Alcaraz pertenecen al siglo XIV, y se refieren al encargo de una alfombra funeraria para la tumba de doña Inés de Villena. Parece ser que ya en este siglo la ciudad contaba con una floreciente industria textil de paños.
Desde mediados del siglo XV y a lo largo del XVI, su producción fue muy intensa, cubriendo la mayor parte de las necesidades comerciales españolas, dada la fama de que gozó durante todo este tiempo. A principios del siglo XVII se inició una decadencia en su producción, para languidecer definitivamente a partir de la mitad del siglo.
Durante el periodo floreciente de la ciudad de Alcaraz, las alfombras, además de ser una riqueza artesanal y mercantil de primer orden, eran utilizadas por el Concejo para obsequiar a los reyes y grandes señores como el bien más preciado y característico.
Según el Libro de Acuerdos del Concejo, por voluntad de los regidores se regala a los Reyes Católicos una alfombra de artesanía con motivo de la Conquista de Granada.
Años más tarde, en 1.497, con ocasión de la boda del príncipe don Juan, hijo de los Reyes Católicos, con doña Margarita de Austria, la ciudad ofrece a la princesa como regalo de boda 15 alfombras de extraordinaria calidad y de elevado valor económico. Lo mismo ocurre cuando Carlos V hace su entrada en España, como en las anteriores ocasiones, para propiciar la confirmación de sus privilegios y como símbolo de obediencia y saludo de los alcaraceños, le ofrecieron al monarca 16 alfombras.
El Concejo asimismo regaló a la Emperatriz Isabel de Portugal, Señora de Alcaraz y de Albacete, una alfombra como regalo de boda el día 26 de Mayo de 1.526, agradeciendo la misma, su recibo, por ser dicho tejido muy fino y de muy buena calidad y renovando los privilegios y libertades concedidos a la Ciudad, según consta en el documento perteneciente al Archivo Histórico de Alcaraz.
A través de los inventarios, conocemos la abundante cantidad de alfombras de que disponían los monarcas, procedentes en gran número de los talleres de Alcaraz. Felipe II adquirió 53 alfombras de Alcaraz, de diseños y dimensiones diferentes que donó al Monasterio del Escorial entre los años 1.571 y 1.598.
En las alfombras de Alcaraz se puede seguir la evolución estilística de las manifestaciones artísticas de aquellos momentos. Desde el primer ejemplar claramente documentado, realizado en el siglo XV, hasta las últimas producciones del siglo XVII, se van reflejando en la confección de alfombras los motivos decorativos utilizados en el resto de las manufacturas textiles y en el conjunto de las artes decorativas.
Colabora:
Asociación Cultural.
"Amigos de Alcaraz"
|